Artículo para Mentes Influyentes 360

El eventual arribo de un nuevo gobierno encabezado por José Antonio Kast abre una fase decisiva para Chile en materia administrativa, institucional y estratégica. Más allá de las discusiones políticas, existe un desafío operativo ineludible: traducir las grandes promesas de campaña en resultados concretos durante los primeros 180 días. Para lograrlo, se requerirá una arquitectura administrativa robusta con experiencia previa, profesionales preparados y una visión técnica que permita articular seguridad, gestión pública moderna y eficiencia estatal.

Desde Mentes Influyentes 360, este artículo sugiere anticipar escenarios y aportar una mirada experta sobre qué capacidades administrativas serán esenciales en el arranque del nuevo ciclo político.


1. Un Estado que funcione desde el primer día:

Los primeros meses de un gobierno tienden a marcar su ritmo, su coherencia y su credibilidad. Si Kast quiere cumplir sus metas más ambiciosas —orden público, control migratorio, eficiencia del gasto, gestión territorial y reactivación económica— deberá contar con equipos que dominen:

  • Planificación estratégica gubernamental
  • Coordinación interministerial
  • Gestión del riesgo y crisis
  • Análisis territorial y articulación con gobiernos locales
  • Optimización administrativa y trazabilidad presupuestaria
  • Administrativos con experiencia en gestión pública y territorial.

Estas áreas no son ideológicas; son técnicas. Y sin ellas, ningún programa avanza más allá del papel.


2. Seguridad y control institucional: la prioridad operacional.

La propuesta del candidato coloca la seguridad pública como eje rector. Para ejecutarla, se requerirá reforzar capacidades en:

  • Gestión de datos delictuales territoriales
  • Coordinación con Carabineros, PDI y Fiscalía
  • Diseño de protocolos interagenciales
  • Evaluación de políticas públicas basadas en evidencia
  • Supervisión programática y monitoreo permanente
  • Cientistas políticos en áreas de seguridad

En esta etapa, el Ministerio del Interior necesitará perfiles capaces de unir análisis técnico con toma de decisiones rápida y prudente.


3. Migración y control fronterizo: una administración especializada.

El Servicio Nacional de Migraciones y las unidades del Ministerio del Interior enfrentarán un aumento sustantivo de responsabilidades. Se necesitarán equipos que dominen:

  • Procesos administrativos complejos
  • Revisión documental y análisis de casos irregulares
  • Implementación de sistemas digitales
  • Evaluación de impacto territorial y social

Un gobierno enfocado en “ordenar la casa” debe profesionalizar estas áreas con urgencia.


4. Eficiencia presupuestaria y rediseño del gasto público:

Otro eje recurrente del programa es la optimización del gasto estatal, lo que exige profesionales versados en:

  • Programación presupuestaria
  • Evaluación costo–beneficio
  • Auditoría y control interno
  • Modernización de procesos administrativos
  • Análisis de desempeño institucional

Esta línea de trabajo será vital en los ministerios de Hacienda, Economía y Secretaría General de la Presidencia (Segpres).


5. Gestión territorial y coordinación municipal:

Los municipios serán una pieza clave, especialmente en seguridad, migración, catastro social y programas locales. El nuevo gobierno necesitará expertos en:

  • Coordinación intergubernamental
  • Planificación de políticas locales
  • Evaluación de proyectos comunales
  • Implementación de plataformas digitales municipales

La experiencia en gestión territorial será una ventaja para acelerar los resultados en el apoyo administrativo y zonas críticas.


6. Comunicación estratégica basada en evidencia:

Para que las reformas sean entendidas, aceptadas y respaldadas, se requerirá una comunicación pública profesional y sustentada en datos. Este punto ha sido históricamente débil en varios gobiernos, por lo que un enfoque narrativo claro, humanizado y técnicamente informado será determinante.


7. Confianza y profesionalismo: el activo más escaso:

Finalmente, la administración pública necesita personas confiables, capaces de trabajar con rigurosidad, prudencia y sentido de propósito. Equipos con experiencia:  en gestión, será clave para el éxito, asesoría, liderazgo y análisis estratégico serán claves para un arranque sólido.

Aquí es donde muchos profesionales del sector público, privado y del ámbito de la consultoría pueden aportar: no como operadores políticos, sino como servidores con competencias verificables y enfoque ético y áreas de alta política.
Esa combinación —experiencia técnica, valores, liderazgo y eficacia— será invaluable para un gobierno que necesitará resultados tempranos.


Conclusión: Una invitación a anticipar, colaborar y construir.

Si Chile quiere iniciar un ciclo de recuperación institucional, el próximo gobierno deberá priorizar la eficiencia, la seguridad y el orden administrativo. Este artículo busca sugerir, motivar, aportar y abrir el debate desde Mentes Influyentes 360, adelantándose a los desafíos y proponiendo líneas estratégicas concretas para fortalecer el impacto real de las primeras decisiones gubernamentales.

La modernización del Estado no empieza el día que un Presidente asume: comienza cuando se piensa, se planifica y se proyecta con anticipación como simpre ha sido en nuestra tradición democrática.

Autor: Guido Durney U.

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